lunes, 22 de diciembre de 2014

CRÓNICA REAL VALLADOLID - BARCELONA B (7-0)

EL GORDO CAYÓ EN 7


Finaliza el año 2014 para el Real Valladolid, un año aciago en lo deportivo que se saldó con un descenso de categoría y el comienzo de un nuevo proyecto en Segunda División cuanto menos ilusionante. Al buen trabajo realizado en verano por Braulio se unía un gran inicio de liga, truncado por unos meses de noviembre y diciembre para olvidar. Meses en los que la alarmante falta de gol hicieron que la desesperación se apoderara del vestuario blanquivioleta. Pero en la previa de la lotería de Navidad el Gordo cayó en Zorrilla, y en 7.

Analizar el partido ante el filial del Barcelona se presenta harto complicado, ya que las facilidades defensivas de los de Eusebio no permiten sacar muchas conclusiones. Pero sí alguna. Quizá la primera fue el hambre que tanto reclamaba Rubi. El entrenador catalán decía que tras marcar el primero hay que ir a por el segundo, y luego a por el tercero. Tan a pecho se lo tomaron que llegaron al séptimo, y pudieron ser más.

Otra conclusión positiva fue el nuevo sistema utilizado. El 4-3-3 con Leão, Timor y Rubio en el centro, otorgó mucha más consistencia en la medular, viendo a un Álvaro Rubio mucho más suelto, incorporándose incluso al ataque. De la misma manera, ese trivote liberó de tareas defensivas a los tres atacantes que volvieron loca a la defensa culé. Especialmente destacable fue el partido de Jeffren que venía de varias malas actuaciones, incluso ayer fallando clamorosamente su primera ocasión, nos brindó un partido de bandera. Su presión en una de las últimas acciones del partido hace indicar que su estado físico es bueno, por lo que esperemos que este sea el Jeffren que vamos a ver de aquí al final de temporada.

La defensa volvía a ser la del inicio de campaña con la recuperación de Jesús Rueda, y a excepción de unos primeros minutos de sufrimiento por la velocidad de Traoré, estuvieron excelentes. Muy bien en los aspectos defensivos liderados por los dos centrales, pero también en lo ofensivo con unos grandísimos Chica y Peña, a quien por fin vimos poner un centro de gol.

En un partido con este resultado es muy complicado poner algún punto negativo, sin embargo, la decisión de dejar en la grada a Jorge Hernández y Guille Andrés se antoja incomprensible, dado que un fin de semana más, dos de los jugadores con más proyección de nuestra cantera se quedaron sin jugar al fútbol. Por otro lado, con el partido tan de cara, quizá hubiera sido el momento para que Óscar Díaz hubiera cogido la confianza que le falta, si embargo Rubi prefirió premiar a los que habían conseguido tal hazaña, manteniéndolos muchos minutos en el campo.

Zorrilla acaba un mal año con una sonrisa que esperemos se dilate en el tiempo. El juego y, sobre todo, el hambre demostrado ante el Barcelona B tiene que proyectarse en los siguientes partidos. Ya sea con un sistema u otro, este es el Real Valladolid que todos queremos ver. Confiemos. 2015 es nuestro año.


Valoraciones individuales:

   - Javi Varas: Nos brindó la imagen del partido consolando a Ortolá. Un señor.
Chica: Está en un gran momento y ayer se unió a la fiesta.
Marc Valiente: Mejoró con Rueda y se creció con el paso de los minutos.
Rueda: Sufrió en las dos primeras carreras y hasta ahí. El Kaisser ha vuelto. 
Peña: ¡POR FIN CENTRÓ BIEN!.
Leão: Muy bien haciendo el trabajo sucio. 
Timor: Su actitud es contagiosa y eso es importante.
Rubio: Es historia viva del Real Valladolid y cada día lo demuestra.
Jeffren: El sistema le benefició y él supo responder.
Óscar: Bien como falso 9. Es nuestro Messi.
Mojica: Aunque peca de chupón es desequilibrante.
Bergdich: Es lo que es, un revulsivo.
Omar: Una pena que no marcara.
Sastre: Para mi el cambio era Óscar Díaz.


Por @AlbertoSelby

lunes, 15 de diciembre de 2014

CRÓNICA OSASUNA - REAL VALLADOLID (2-1)

BOFETADA A FUENTEOVEJUNA


Por todos es conocido el cántico futbolístico de "todos a una, que... Osasuna". Pues bien, el Real Valladolid eligió Pamplona para mostrar su repulsa ante esas proclamas. Fue durante la segunda parte del choque ante los rojillos, en la que los pucelanos decidieron menospreciar el "todos a una", haciendo cada uno la guerra por su cuenta. Si los habitantes de Fuenteovejuna nos viesen...

Bromas aparte, el Pucela volvió a defraudar a sus aficionados con otro lamentable partido fuera de Zorrilla. Tras una buena primera parte en la que nos fuimos al descanso con un injusto 2-1, el juego desarrollado hacía albergar esperanzas de victoria. Y más cuando el árbitro (que se equivocó en todas las decisiones polémicas del partido) expulsó a Flaño por doble amarilla. 40 minutos por delante para dar la vuelta al marcador ante un Osasuna hundido en la tabla, diezmado por las bajas y con un jugador menos. Pero curiosamente fue cuando menos sufrió.

Rubi volvía a apostar en Pamplona por los "correcaminos" en banda y Jeffren en punta, refrendando su idea de encontrar un 11 ideal. Quedó claro que ese no era. Con Bergdich y Jeffren fuera de posición, la única alternativa clara en ataque eran las internadas de Mojica. Una y otra vez los blanquivioletas buscaban al colombiano, como en aquel capítulo de El príncipe de Bel-air en el que la proclama era: "balones a Will". Más allá de eso, nada. Ningún tipo de coordinación en ataque, lo que hacía que no se generaran ocasiones de gol.

Más allá de la lesión de Roger y la ausencia de un sustituto de garantías, parece que en los últimos partidos el mal del Pucela se extiende hacia atrás, ya que ahora no se generan apenas ocasiones, y cada vez nos encontramos con más errores defensivos. A Óscar, nuestro adalid en ataque, se le ve incómodo. Los compañeros de batalla que le ha buscado Rubi no son sus anhelados Guerra, Nauzet o Bueno. El entrenador catalán debe tener claro qué tipo de juego quiere para el Pucela y elegir a sus jugadores. O bien, con los jugadores que tiene disponibles, adaptar el estilo de juego. Y no este batiburrillo que cada vez tiene menos sentido y se muestra menos eficaz.

Dicho esto, creo que Rubi ha demostrado durante las primeras jornadas una capacidad de sacar provecho a una plantilla corta utilizando múltiples variantes, por lo que confío que pueda dar de nuevo con la tecla. Eso sí, debe querer cambiar y para ello es necesario que asuma los errores, y de la rueda de prensa de Pamplona no se desprende mucha autocrítica.

Y más allá de Rubi, los propios jugadores deben dejar de hacer la guerra por su cuenta. Hay calidad suficiente para llevar el balón hasta la portería contraria, como se vio durante la primera parte de Pamplona. De cara al partido del domingo pido tranquilidad al abonado, ya que es necesario que nos mostremos "todos a una", y que esas ganas de protesta no aparezcan, si tienen que aparecer, hasta el pitido final. A Rubi le pido que haga algo, el turrón está cerca.




Valoraciones individuales:

- Javi Varas: Poco pudo hacer en los goles y pocas intervenciones el resto del partido.
Chica: Buena primera parte como todos, luego se diluyo en el caos.
Samuel: Rueda, te echamos de menos.
Marc Valiente: El enésimo gol en propia puerta. 
Peña: Esta vez se incorporó menos. En su línea.
Leão: Gran primera parte. Horrible segunda. 
Álvaro Rubio: Al igual que Leão cuajó una buena primera parte En la segunda perdió todos los balones del mundo.
Bergdich: Lost en la derecha.
Óscar: Gol y desesperación.
Mojica: Balones a Mojica.
Jeffren: ¿Cuántas oportunidades más?.
Óscar Díaz: Tuvo una muy clara. Para mi debe ser el 9.
Jorge Hernández: Salió cuando peor estábamos.
Omar: Prácticamente ni se le vio.


Por @AlbertoSelby