sábado, 30 de enero de 2021

ANÁLISIS MITAD LIGA 20/21

 ¡QUEREMOS MÁS!


Junio de 2018. Final del play off de ascenso a Primera División. El Pucela viaja a Soria y yo le acompaño junto a unos amigos en el bus de la afición. Allí nos emocionamos viendo el vídeo motivacional que el club ha preparado. Se llama: ¡Queremos más!". Seguro que recordáis la última imagen y el grito de rabia de Santamaría Uzqueda. Como para no emocionarse. Sergio González había inoculado un gen ganador a un equipo muerto, y ese día rebosaba ambición por los cuatro costados. El resto es historia.

Hasta llegar al Pucela de hoy, que se arrastra por los campos vacíos de España, han pasado muchas cosas. Una primera permanencia épica, con una plantilla muy limitada. Una segunda permanencia más holgada, pero con un final de liga demasiado práctico. Y un verano en que el club quiso entonar el "¡Queremos más!", manteniendo a un entrenador cuya idea de fútbol distaba mucho de lo deseado.

Así comenzó una temporada 20/21, en la que el propio míster asumía (con la boca pequeña) el reto de ofrecer algo más del fútbol que se había visto en la última temporada. Cinco partidos duró ese intento, justo hasta que el Eibar asestó un duro golpe en Zorrilla, muchísimo más determinante de lo que pensamos. Aquí comenzó un periplo en el que Sergio quería volver a sus orígenes, con la vieja guardia, fuertes en defensa y dando por bueno los empates, pero el entorno le seguía exigiendo más.

En esa dualidad llevamos instalados 4 meses y hasta aquí nos ha traído. Un ambiente muy crispado en torno a Sergio, dando gracias que los estadios siguen cerrados. Quizá dentro del club estén valorando un cambio. Entiendo que en el saco de la decisión entra lo económico, lo deportivo o lo sentimental. Sólo pido que añadan la representación de lo que hubiera sido un estadio Zorrilla lleno ante el Huesca en el minuto 90.

Por mi parte, admiración eterna a un entrenador que ha conseguido hacer historia en el Real Valladolid, relanzándolo en un momento crítico. Que, personalmente, me ha dado una multitud de alegrías en estos años. Pero un entrenador que ya está quemado. Las personas pasan y el Real Valladolid permanece. Y en el Pucela aún ¡QUEREMOS MÁS! 

@AlbertoSelby

sábado, 12 de diciembre de 2020

ANÁLISIS REAL VALLADOLID - OSASUNA (3-2)

 ESTADO DE ÁNIMO: PUCELA


Hay fines de semana que hace buen tiempo, quedas con los amigos, disfrutas con la familia y triunfas con tu pareja, y aún así, una derrota del Pucela te deja una sensación nefasta. Sin embargo hay otros en los que todo te sale mal, pero el lunes vas a trabajar con la sonrisa de los tres puntos blanquivioleta. Estado de ánimo: Pucela.

Hoy sábado, no me negaréis que os habéis levantado con esa sonrisa. La (sufrida) victoria ante el Osasuna hace que, pase lo que pase, este sea un fin de semana perfecto. Da igual la horrenda primera parte; dan igual los groseros errores en defensa; da igual que Sergio volviera a reaccionar tarde; da igual que Calleri nos los pusiera de garganta en el 93. Todo eso da igual porque tenemos tres puntos más.

Bueno, a los aficionados nos debe de dar igual, al club no. La dirección deportiva y Sergio deberían hacer autocrítica, mucha autocrítica. Porque el partido lo salva Weissman y sus dos goles de autentico killer. Sergio y MAG se deben preguntar por qué no ha tenido más minutos hasta ahora. La adaptación no vale como excusa. Un jugador con esa facilidad para marcar no tiene adaptación. Recordemos que en la jornada 2, ante el Betis, ya le anularon un gol por fuera de juego. Mucho tiempo desperdiciado.

Lo mismo está pasando a la inversa. El partido que hacen Orellana y Alcaraz es de banquillo, sobre todo viendo el rendimiento de otros compañeros en esas posiciones. A esa dupla podríamos sumar también a Nacho, que está pasando su bache habitual. Con Sergio, parece que algunos necesitan un bazuca para derribar la puerta y a otros les sirve con un tirachinas.

Y ahora, voy a dejar de pensar en eso, voy a disfrutar de esa victoria, ver el resumen un montón de veces y disfrutar de una semana plácida. Lo de tomar nota y reflexionar sobre lo ocurrido es tarea de otros.

Uno a uno:

- Masip (6): No asumo que sea el titular. No asumo que no salga del área pequeña. Aún así, salvó el 1-3 antes del descanso.

- Janko (7): Como una moto hacia arriba, sin muchos apuros en defensa, aunque no ayuda tanto como otros laterales.

- Joaquín (3): Continúa con errores graves. Ya hay voces que piden su sitio en el medio del campo y quizá no sea ninguna tontería.

- Bruno (6): A la chita callando se está convirtiendo en el líder de la zaga. Ayer fue el más tranquilo.

- Nacho (3): Otro mal partido con errores de gol. Esa fase de la liga en la que pide banquillo cada año.

- Orellana (5): Le aprueba por la maestría del penalti, que hay que meterlos. Por lo demás ninguna aportación.

- Alcaraz (3): Perdido en mil batallas, no ofrece nada ofensivo al equipo. Para eso prefiero a Fede.

- Roque Mesa (6): Se le ven maneras aunque quizá no esté en forma. Al menos mira hacia adelante. 

- Plano (6): No me gusta que se venga tanto al medio, si además Nacho no sube. Aún así, sus estadísticas y su lucha son demoledoras.

- Marcos André (7): Otro partido en el que bregó muchísimo y se creó sus ocasiones. Me da la impresión que no se entiende bien con Weissman.

- Weissman (9): Dos goles diferentes y de killer total. Luego no aporta mucho al juego, pero qué mas da.

@AlbertoSelby